Pareja: Amigos o Enemigos?

6 agosto, 2018 0 Por administrador
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Muchas veces me ha tocado ser testigo de dos personas que en los hechos dicen amarse, mas en lo práctico no es así, constantemente se generan pleitos por ver cual de los dos tiene la razón en cada situación que se presenta.

Esta situación ocurre en el noviazgo y también en el matrimonio, y para comenzar a desarrollar el tema es importante entender que lo que no se ha sabido encarar en el noviazgo posiblemente se prolongue en el matrimonio.

Lógicamente que si no se han limado asperezas antes, estas seguirán existiendo después, por ello y para ello existe un noviazgo en donde aprenderse a conocer el uno al otro.

Si ya se vive en estado matrimonial, lógicamente no existe un vuelta atrás, por consiguiente queda comenzar a sanar lo que no se ha previsto antes, es como cuando un niño sale desabrigado a un clima frió, si no se le abriga antes, es decir si no se prevee, lo mas probable es que se enferme, lo mismo sucede en el matrimonio, si no se toman las debidas precauciones a tiempo, seguramente este matrimonio se enfermará, hasta tal punto que pareciera que en vez de haberse casado con el amor de su vida, se hubiera casado con una tortura constante.

El primer error que se comete, es meter a terceras opiniones no calificadas, cada situación que se vive, estas personas, que pueden o no estar a favor de la pareja, también pueden incurrir voluntaria o involuntariamente a la destrucción de la misma dando consejos convenientes a uno o a otro.

Siempre hay que acudir a opiniones calificadas, un Sacerdote, una terapia de parejas, etc. de esta forma se tendrá una opinión certera con sus pros y contras que sucederán según cuál determinación se tome de acuerdo a las respuestas que estas personas calificadas nos brinden.

Involucrar a amigos o familiares o incluso a las redes sociales, sobre las situaciones vividas en la pareja, es un gravísimo error que frecuentemente se comete, ya que estas son opiniones no calificadas, porque como mencione anteriormente, cada quien dará una opinión que puede ser conveniente o incluso parte de verdad, pero una verdad que tenga intereses propios, ya sabemos que las verdades a medias, son mentiras.

Cierto es que las desavenencias entre uno y otro pueden ser muchas, mas no obstante si el amor todo lo puede, debe llegarse a un punto neutro en donde ambos deben hablar hasta solucionar el conflicto, sin buscar quien tiene la razón, sino mas bien ser honesto cada quien con cada quien, sobre ¿que es lo nos llevó a esta situación?, es claro, que y no quien, no debo buscar un culpable sino una causa.

Si no hay neutralidad, es ahí donde se debe entonces acudir a opiniones calificadas que mencionamos anteriormente.

Debemos tener en cuenta que cada persona es única e irrepetible, así nos ha creado Dios, seres únicos, por consiguiente no podemos pretender que el otro/a sea igual a mi, pueden haber similitudes, puntos de equivalencias idénticos, pero jamás iguales, por ello ocurren las desavenencias.

Pretender que el otro/a siempre me de la razón, que sea igual en todo a mi, que jamás le tenga que dar la razón, es una idea lejana a una pareja o matrimonio, ya que eso solo ocurre si tu te paras frente a un espejo, tu reflejo jamás te contradice, piensa igual que tu y siempre te da la razón.

No es posible comprender que a alguien que se le ha jurado amor, luego se le trate como a un enemigo, esa relación se convierte en un Infierno por lo que podría decir sin pena a equivocarme que quien piensa así, tiene un pensamiento demoníaco. No se puede pasar del amor al odio en un instante.

Otros errores que se cometen es pensar que yo soy perfecto, que nadie debe decirme como hacer las cosas, que repito situaciones porque mis padres así vivieron y así debe ser, que yo tengo la razón en todo.

Quien piensa así no ha pensado jamás en formar una familia, sino mas bien, repetir errores de la vida que me han tocado vivir.

¿Porque a veces las personas no cambian? precisamente por comodidad, únicamente por esta situación a pesar de que se aleguen otras situaciones, si no se cambia es porque no se quiere cambiar.

El Amor todo lo puede, que hermoso suena esto escrito en la Biblia, pero que difícil es llevarlo a la realidad cuando se es terco y testarudo por no querer aprender a vivir el amor, hay parejas que si no se hacen las cosas como uno de los dos quieren, enseguida se aferran al “ya no me amas como antes”, error grave, aferrarse a posturas psicológicas que harán ceder al otro contra su voluntad, yo te preguntaría ¿Amas de verdad o torturas a quien dices que amas?.

Siempre, y a lo largos de los años se van a vivir distintas situaciones que nos llevaran a pequeños o grandes pleitos, muchos dicen “son la sal y pimienta del matrimonio”, cierto es que cuando dos personas se unen, ocurrirán estas situaciones, pero esta en la buena voluntad de ambos, el poder resolverlas.

Antiguamente se decía: “Contigo pan y cebolla”, esto denotaba una total aceptación de la otra persona con defectos y virtudes, posiblemente porque en muchas situaciones se soportaban todo lo que venía por delante sin discutirse, en los tiempos actuales, que por cualquier cosa se alega “se nos termino el amor”, hace que al menor problema cada quién para su casa, y este es el error mas grave de todos, ya que quien hace esto, es porque jamás amó.

Cuando yo prometo amor, debo dar amor, si lo que estoy brindando al otro es diferente a lo que prometí, entonces soy un mentiroso/a, por ello el matrimonio es como una empresa donde ambos son socios igualitarios, donde ambos reciben ganancias, y donde ambos reciben pérdidas.

Una situación no afecta solo a uno, sino a ambos, así como los beneficios reditúan a ambos, si esa balanza se inclina hacia un solo lado, entonces no es un matrimonio.

También es lógico que cuando uno de los dos no procede con honestidad, no se encuentran soluciones, sino mas problemas, convirtiéndose así en una cadena interminable de problemas que no llevarán a puerto seguro, lo mas probable es que ese matrimonio naufrague.

Como exprese antes, muchas veces seguimos modelos que hemos vivido en la vida, por ejemplo el matrimonio de nuestros padres o abuelos, pero todos tenemos la capacidad de distinguir lo bueno de lo malo, si solo copiamos lo malo, daremos al ser que decimos amar, lo malo, mas teniendo la gracia de Dios de poder discernir, ¿No sería lógico copiar lo bueno, para dar al ser que amamos lo bueno y descartar lo malo?

Si partimos de una base lógica, tendremos resultados lógicos, es decir si aplicamos el bien, tendremos bien, si aplicamos el mal, tendremos mal. Cada quien cosecha lo que siembra.

A veces pareciera que las personas son contradictoria en lo que manifiestan con lo que finalmente hacen, por ello es inconcebible que haya pleitos constantes en dos personas que dicen amarse, esto no es algo normal, la pareja debe hablar y mucho sobre estas situaciones para que, si no se hizo durante el noviazgo, pueda hacerse ahora antes de que sea mas tarde.

Cada quien debe exponer lo que gusta y no le gusta del otro, sin generar un nuevo pleito por esto, muy por el contrario, si en verdad se ama al otro, se debe aprender a escucharle, cuando nos dice tanto lo bueno como lo malo de nosotros.

Si esto no sucede, se pasará una vida de discusión continua, sin descanso, hasta que llegue el momento en que uno de los dos diga basta y allí termine todo.

Pensemos que la vida es muy corta para que encima la compliquemos cada día con mezquindades y comodidades propias, por eso se debe buscar la culpa no al culpable.

Si se busca la culpa se encontrará la solución, si se busca al culpable, jamás se encontrará la solución, muy por el contrario, será una cadena interminable de discusiones que no llevará a algo bueno.

Honestidad, humildad, saber escuchar, saber aceptar, pedir perdón, son virtudes que si no se han aprendido se deben aprender para convivir con otro/a, esta es la primer clave del camino hacia la felicidad matrimonial.

El camino en el matrimonio es fácil siempre y cuando haya disponibilidad para aprender, aceptar y perdonar, recuerda siempre para una guerra se necesitan dos personas, no existen guerras de solo una persona.

TAREA:

Cada quien por su lado hará una lista de aciertos y errores que ve en su pareja, luego se reunirán a tomar un cafe y ambos le dirán al otro lo que dice su lista, cada quien sabrá aceptar sin cuestionar al otro y tomará esa lista para comenzar a corregir sus errores, si esos errores de la lista vuelven a cometerse ya no buscará un culpable, sino teniendo conocimiento de los mismos aprenderá a aceptarlos y a pedir perdón con el propósito de seguir en el cambio hasta que desaparezcan.

Que Jesús ayude a cada matrimonio en el camino de las virtudes de honestidad y perdón
Hector Javier Ils